El peaje por asiento: el impuesto invisible del software

Cada persona que entra en el equipo no solo cobra una nómina: añade otra licencia. El código abierto de verdad elimina ese coste, sin funciones escondidas tras un plan superior.

El peaje por asiento es un mecanismo sencillo de explicar y caro de sufrir: cuanta más gente trabaja en tu empresa, más pagas, aunque el programa no te dé ni un gramo más de control sobre lo que hacéis con él.

Empiezas con cinco licencias. Creces hasta veinte. El proveedor te cobra ese crecimiento dos veces: una en nómina y otra en software. Y con frecuencia, el trabajo real de todas formas sigue ocurriendo en una hoja de cálculo, porque el sistema nunca llegó a sostener el proceso entero.

Lo que no aparece en el precio de lista

Hay funciones básicas reservadas al plan Enterprise, que en cualquier otro contexto vendrían incluidas. Hay límites artificiales en el volumen de datos o en el número de automatizaciones, pensados para que los alcances justo cuando ya no puedes cambiar de proveedor sin dolor. Hay un partner de implantación obligatorio para tareas que vuestro propio equipo debería poder hacer solo. Y hay datos que no salen en un formato limpio el día que decidís migrar, porque nadie os lo dijo el día que firmasteis.

A esto se le suele llamar ecosistema. En realidad es retención: el coste de irse es tan alto que os quedáis, no porque el producto os convenza sino porque salir sale más caro que aguantar.

Código abierto de verdad, no un freemium con trampa

Trabajar sobre un motor de código abierto serio, en nuestro caso el núcleo construido alrededor de Twenty, significa tres cosas concretas. El software se puede usar sin pagar por el simple hecho de abrir la aplicación. No hay una licencia por persona que crezca con el tamaño del equipo. Y no hay funciones de pago escondidas y disfrazadas de plan superior.

¿Se paga algo? Por supuesto, y conviene decirlo con la misma claridad: el consumo real de inteligencia artificial, el alojamiento y las copias de seguridad, más la implantación o el desarrollo cuando hacen falta de verdad. Nada por cada persona que figura en la plantilla.

Puedes ver el detalle en cómo se invierte o repasar las soluciones por sector.

Una pregunta para quien dirige

¿Cuánto pagáis al año en licencias de herramientas que el equipo apenas utiliza?

Si el número escuece, ese coste ha dejado de ser parte natural de hacer negocio y se ha convertido en un impuesto sobre vuestro propio crecimiento.

Escríbenos al contacto y cuéntanos qué pagáis hoy.